En cuanto al contenido de las tragedias, sus argumentos estaban tomados de la mitología. Las historias, pues, eran bien conocidas por el público, aunque cada autor podía permitirse ciertas variaciones. La tragedia ponía en escena los grandes problemas del hombre (el destino, la libertad, el amor, etc.) lejos de la vida cotidiana, a través de personajes que solían ser héroes y dioses. El protagonista (“héroe”) afronta una situación grave –en la que hay un conflicto de tipo religioso o ético– y la resuelve tomando decisiones y haciendo uso de su libertad. Tanto si vence como si es vencido, su figura es ejemplo de valentía y de persona que defiende sus principios éticos o que persigue una meta hasta el final, a menudo en pro del bien común, poniendo su vida en peligro. La tragedia invita al público a reflexionar sobre el destino humano mediante esa continua evocación del catastrófico final de los grandes personajes del mito.
En cuanto a las características formales de las tragedias es de destacar la presencia de un coro (χορός): éste representa la voz de la comunidad, que canta entre una escena y otra. Sin embargo, a lo largo de la historia posterior del teatro, este elemento fue perdiendo importancia, pasando de ser un personaje protagonista a un elemento ajeno al desarrollo de la acción. El número de componentes del coro varió con los años: Esquilo parece que utilizó 12 coreutas, mientras que Sófocles utilizó 15. El coro estaba dirigido por un corifeo, que era el encargado de dirigir a los coreutas o componentes del coro. Además, en cuanto a otra característica, todo en la tragedia era elevado, majestuoso y solemne, incluida la lengua utilizada.
Los principales trágicos griegos son: Esquilo, Sófocles y Eurípides.
a) Esquilo (525-456 a. C.)
Nació en el año 525/524 a. C., posiblemente en Eleusis, en el seno de una familia acomodada. Esquilo representa una mentalidad conservadora, con una visión religiosa de la existencia. En sus tragedias, los hombres aprenden a través del dolor que cualquier circunstancia es la voluntad de un Zeus justo. Se atribuyen a Esquilo algunas innovaciones decisivas en cuanto a la puesta en escena, sobre todo la introducción del segundo actor y, hacia el final de su carrera, se servirá también de tres actores, innovación introducida por Sófocles. Otra aportación suya fue el empleo de trilogías: la organización de las tragedias en grupos de tres obras, unidas por el tema, rematadas por un drama satírico.
De Esquilo se conservan 7 tragedias. La Orestíada es la única trilogía que nos ha llegado completa. Incluye el Agamenón (el rey que es asesinado por su esposa al regreso de la guerra de Troya), Las Coéforas (Orestes venga la muerte de su padre, matando a su madre) y Las Euménides (donde Orestes es perseguido por las Erinias, seres maléficos vengadoras de su madre, hasta que es juzgado por los dioses y absuelto). Otras tragedias conservadas son Las suplicantes, Los siete contra Tebas, Prometeo encadenado y Los persas.
b) Sófocles (496- 406 a. C.)
Nació en Colono, un lugar próximo a Atenas, en el año 496 a. C. y participó vivamente en la vida política de Atenas. Su amor a la ciudad y su larga vida de 90 años lo convierten en el testigo más cualificado del siglo de mayor esplendor y calamidades que vivió Atenas en toda su historia.
Como innovaciones de Sófocles citemos la introducción de un tercer actor (que figuraba ya en Los siete contra Tebas de Esquilo) y el abandono del uso de la trilogía, haciendo de cada una de las tres tragedias presentadas a concurso una obra en sí misma. Como innovación en el contenido, introdujo un nuevo estilo de teatro, dominado por una acción centrada sobre todo en los personajes. El drama no afecta a una ciudad o un grupo, sino que queda individualizada en el personaje. El esquema tradicional del héroe poderoso y luego sufriente es para él fundamental, puesto que para Sófocles, la tragedia griega se debe al interés por el personaje, es decir, por el ser humano, que no aparece aplastado por la fatalidad, sino que de su lucha con ésta adquiere su plena dimensión humana. En conclusión, en sus dramas, el hombre es el principal actor y en casi todas las tragedias la acción gira en torno a una gran figura, el héroe y, éste, aunque sucumba, queda victorioso en medio del sufrimiento debido a su grandeza.
La producción de Sófocles fue muy amplia, de lo cual sólo nos quedan 7 tragedias y un drama satírico, además de fragmentos de otras tragedias. Los títulos de sus tragedias son: Edipo Rey, Edipo en Colono, Antígona, Áyax, Las Traquinias, Electra y Filoctetes.
c) Eurípides (480-406 a. C.)
Nació en el 485/484 a. C. y su participación en la vida política fue más bien escasa. Vivió el apogeo político y cultural de la Atenas del siglo V, pero también su decadencia, debida a la larga y desastrosa guerra contra Esparta. Todo ello influye en la obra de Eurípides. Muestra un tratamiento realista de los mitos, poniendo de relieve sus incongruencias, y rebaja la aureola heroica que rodeaba a los personajes trágicos. Sus héroes dejan entrever debilidades, ambición, maldad e incluso cobardía. Crea una atmósfera realista. Intentó un estudio de la conducta humana, para poner a descubierto todas sus flaquezas, pero también toda su grandeza mostrando una importante habilidad en describir los síntomas externos de las emociones.
Es de destacar la abundancia de protagonistas femeninos. Presenta unos personajes femeninos complejos y a menudo más nobles que los masculinos. Sus contemporáneos dudaron entre aplaudirle la osadía o burlarse de él, ya que la valoración social de la mujer en Atenas era inferior a la del hombre.
Hemos conservado 19 obras. Aunque en su tiempo obtuvo menos premios que Esquilo o Sófocles, después de su muerte se convirtió en el autor predilecto de los antiguos. Aunque siguió tratando temas míticos, como era norma en la tragedia, supo introducir acentos de modernidad en sus dramas al tratar el tema de la condición de la mujer, las pasiones, la crítica a los dioses y la psicología de los héroes y las heroínas. Entre sus obras destacan: Hipólito, Medea, Heracles, Ifigenia en Áulide, Bacantes, el Cíclope, Alcestis, Hécuba, Andrómaca, Helena, las Suplicantes, las Troyanas, Ifigenia entre los Tauros, etc.
Comentarios
Publicar un comentario