Poesía lírica

1. Introducción

Los orígenes de la poesía lírica se pierden en el tiempo. No obstante, sabemos que existían una especie de poemas religiosos, mágicos o jurídicos: los carmina. Después del siglo II a. C., surgen dos escuelas poéticas de tendencias opuestas: los tradicionalistas (Lucrecio) y los poetae novi.

Los poetae novi se inspiran en los poetas griegos alejandrinos. Sus principales composiciones serán los epyllia (epilios) o pequeños poemas épicos que pretenden explicar ciertos usos pastoriles, el origen de fiestas, de costumbres, etc. El poeta griego más importante desde este punto de vista es Calímaco de Cirene; pero en Roma, el primer poeta nouus importante fue Catulo.

También los poetas debían cantar la gloria del imperio romano. Para ello ayudó generosamente al círculo de Mecenas, magnate romano que se había propuesto dar a la poesía romana una época de esplendor. Ya en los últimos tiempos de la guerra civil, Mecenas había reunido en Roma un grupo de poetas notables como Horacio y Virgilio; y del círculo de Mesala Corvino, otro protector de las letras romanas, Tibulo, Propercio y Ovidio. Estos últimos son los llamados propiamente elegíacos.


2. Catulo

Valerio Catulo nació hacia el año 84 en el norte de Italia, en la ciudad de Verona, de familia muy distinguida y en buenas relaciones con la aristocracia romana. Se marchó a Roma donde brilló en los círculos literarios y en los salones de la alta sociedad. Se enamoró de Clodia, una aristócrata joven y hermosa pero sin escrúpulos con la que vivió unos amores tempestuosos que no duraron demasiado. Murió cuando tenía alrededor de los 30 años.

La obra de Catulo conservada consta de 116 poemas. Atendiendo a su contenido, se pueden encuadrar en los siguientes apartados:

  • Poemas eruditos: son los poemas, en los que el poeta hace gala de erudición mitológica. El poema más largo es el 64 y trata de las bodas de Tetis y Peleo.

  • Poemas amorosos: Constituyen el bloque mayor en la obra catuliana y el de más entidad y valor literario. Todos ellos están dedicados a Clodia, bajo el nombre de Lesbia.

  • Poemas a amigos y enemigos: Tiene grandes amigos a los que dedica poemas llenos de ternura y fino humor: Manlio, Celio, Quintio,… A sus enemigos les dedica poemas feroces: César, Mamurra, Egnacio…


3. Horacio

Quinto Horacio Flaco (-65/-8) nació en Venusa, en la Italia del sur, de un liberto de modestas posibilidades económicas, pero que hizo grandes sacrificios para que su hijo recibiera la mejor educación. Así pudo estudiar en Roma y marchar después a Grecia. Llegó a formar parte del círculo de Mecenas, quien le regala una finca en la Sabina y el poeta pasa su vida entregado a su verdadera vocación.

Su obra se puede dividir en:

  • Sátiras: sus Sátiras son 18 composiciones repartidas en dos libros. Algunos de los temas: nadie está contento con su suerte; invectivas contra los avaros, los usureros, envidiosos, adúlteros, cazadores de herencias, etc.

  • Los Épodos son 17 composiciones. Algunos son claramente satíricos: contra una alcahueta, un nuevo rico, un antiguo esclavo,…; pero también hay odas líricas con tema amoroso, de banquetes y de vino, de tema cívico-moral, canto a la vida rural...

  • Odas (Carmina): Son 4 libros con alrededor de un centenar de odas. Horacio trasplanta al latín los temas y metros líricos griegos, sobre todo, de Alceo, Safo y Anacreonte. Los temas son muy variados: amores, banquetes, dedicaciones de templos, partida y regreso de un amigo… Dentro del género lírico hay que encuadrar también el Carmen Saeculare, encargado por Augusto, en el que se invoca a los dioses para que presten su apoyo y su favor divino a Roma en el presente y en el porvenir.

  • Epístolas: cartas dirigidas a sus amigos y familiares. Así introdujo y elevó a la categoría literaria un género nuevo en la literatura latina: la epístola poética. Son dos libros con un total de 23 epístolas. El contenido son divagaciones en tono sencillo y amistoso sobre problemas de la moral práctica: en qué consiste la felicidad, la paz del alma, la vida del campo,… La última de ellas es la Epístola a los Pisones, también conocida como "Ars poetica", en la que se presenta una teoría de la literatura.

La característica más notable del estilo horaciano es la concordancia perfecta entre el pensamiento y la expresión. Tiene una idea muy elevada de la misión del poeta como educador e intérprete de los sentimientos civiles y religiosos. Ningún poeta latino ha alcanzado tan alta perfección formal, pero resulta un tanto frío.


4. Ovidio

Publio Ovidio Nasón (-43,17) nació en Sulmona, de familia de caballeros y por su edad no conoció los horrores de las guerras civiles. Estudió elocuencia en Roma y filosofía en Grecia, y se hizo abogado para complacer a su padre. Pero pronto dejó las leyes por la poesía. Pero en el año 9 el emperador Augusto lo desterró y murió en el destierro.

Su obra puede encuadrarse en tres grupos que corresponden a tres períodos cronológicos:

  • Obras de juventud:

    • poesía amorosa:

          • Los Amores (Amores), en 3 libros. Son elegías amorosas siguiendo el modelo de Tibulo y Propercio. Están dedicadas a una tal Corina, que parece ser un personaje ficticio para unos amores igualmente inventados, lo que hace que estos poemas resulten totalmente frívolos, careciendo de vida interior y profundidad de sentimientos.

          • Heroidas (Heroidum epistulae). Una correspondencia en verso entre héroes y heroínas de leyenda. Entre Penélope y Ulises, Dido y Eneas, Ariadna y Teseo,… Están llenas estas cartas de erudición mitológica y de ornamentación retórica.

          • El arte de amar (Ars amandi), en 3 libros. Es un tratado didáctico sobre el arte de buscar a la persona adecuada, enamorarla y conservar su amor. Está escrito al margen de toda moralidad. Complementos de esta obra son: Remedios del amor (Remedia amoris) y De los cosméticos femeninos (De medicamine faciei femineae).

  • Obras de madurez:

    • poesía didáctica: agotado el ciclo amoroso, escribe sus mejores obras:

          • a) Los Fastos (Fasti). Es una obra incompleta, que comprende 6 libros, uno para cada uno de los seis primeros meses del año, donde va describiendo las fiestas principales del calendario romano, relacionándolas con leyendas del pasado de Roma.

          • Las Metamorfosis. Es el segundo gran poema épico de la época augústea y su obra cumbre. El carácter es completamente distinto al de la Eneida y poemas épicos anteriores. Las Metamorfosis es un poema mitológico erudito. Es un poema de madurez, iniciado poca antes de su destierro y que, a pesar de su extraordinaria perfección, el poeta consideró inacabado. Consta de 15 libros. Está escrita en hexámetros, frente al resto de su obra toda ella escrita en dísticos. Forman un cuerpo alrededor de 250 leyendas de héroes y personajes transformados en animales, en vegetales, en constelaciones,… Sigue un orden cronológico, desde la formación del Universo hasta la metamorfosis de Julio César en constelación. No obstante, se ha planteado frecuentemente la disyuntiva de si las Metamorfosis es, en realidad, un poema épico o no.

  • Obras del destierro:

    • poesía elegíaca dolorosa: En su destierro de Tomes escribirá con dolorosa desesperación sus dos últimas obras:

          • Las Tristes (Tristia) en 5 libros y Las Pónticas (Epistulae ex Ponto), 4 libros de cartas a su mujer y a sus amigos. Todo en dísticos elegíacos y con el tema de sus sufrimientos y las súplicas a Augusto para que le aligerase el castigo y que le perdonase el exilio.


Su lenguaje es flexible, su expresión brillante y elegante. Ovidio representa un puente entre la poesía "clásica" y la "decadente", entre el siglo I a.C. y el siglo I d.C. En él empieza ya a deshacerse el modelo de clasicidad que representaban Virgilio y Horacio, basado en la contención y en la adecuación perfecta entre la forma y el contenido, y apunta ya a la decadencia de la época imperial, con exceso del retoricismo, falta de hondura y de ideas de dimensión universal, con primacía de lo superfluo sobre lo esencial.

Durante la Edad Media fue uno de los autores más admirados, favorecido por el gusto por la interpretaciones alegóricas de los mitos clásicos. La lista de autores que recibieron su influencia sería interminable: Dante, Petrarca, Boccacio, Racine, Shakespeare, Cervantes, Calderón de la Barca, … Las artes plásticas también encontraron una fuente de inspiración inagotable.

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