La comedia latina

1. Origen de las representaciones teatrales

1.1. Las raíces de un teatro italiano autóctono

Antes de que Livio Andrónico impusiese en Roma en el siglo III a.C. el drama regulado según el modelo griego, existían en Italia central dramatizaciones populares que constituyen el embrión de un teatro italiano autóctono. La evolución de estas dramatizaciones populares a formas literarias se retrasó con la influencia de Grecia, siguió un desarrollo larvado, paralelo a las fabulae griegas; finalmente, adquirió categoría de género literario en el período clásico y terminó suplantando al teatro de formas griegas en la época imperial.

La aguda visión de la realidad, la intuición para captar la parte risible de la existencia, el espíritu crítico del pueblo italiano, en una palabra, el Italum acetum se manifestaba plenamente en estas improvisadas manifestaciones populares que podían ser:

  1. Fabulae Atelanae, llamadas así por ser originarias de la ciudad osca de Atela en la Campania. Se usaban máscaras que caricaturizaban personajes convencionales fijos: Dossenus, el jorobado; Bucco, el charlatán; Maccus, el glotón; Pappus, el viejo chocho; etc. Constituyen el más antiguo precedente de la Commedia dell'Arte italiana.

  1. Versos fesceninos, procedentes de la ciudad falisca de Fescenio. Tenían lugar con motivo de las bodas. Un coro de jóvenes y otro de doncellas intercambiaban puyas y burlas de carácter mordaz y picante.

  1. Saturae, revoltijos de poesías y escenificaciones cortas de diversos ritmos.

  1. Mimos. Originariamente se representaban en Roma durante las Floralia, fiestas en honor de la diosa Flora. Eran groseras imitaciones en las que hombres y mujeres actuaban sin máscara.


1.2. Tipos de representaciones dramáticas literarias

Las primeras representaciones dramáticas literarias (fabulae) empiezan en Roma con Livio Andrónico. Este teatro literario es el resultado de la introducción en Roma de las técnicas teatrales griegas, tal y como se encontraban en el siglo III a.C. Si bien las piezas se escribían y representaban siguiendo los cánones griegos; el argumento, personajes y ambientación podían ser griegos o latinos, por lo que se clasificaban de la siguiente manera:

  1. Fabula Crepidata: Teragedia de tema griego. Los actores calzaban la crepida, zapato de tacón alto.

  1. Fabula Praetexta: Tragedia de tema latino. Los actores llevaban la toga praetexta, vestido romano propio de reyes y magistrados.

  1. Fabula Palliatae: Comedia de tema griego. Los actores se cubrían con el pallium, típica vestimenta griega.

  1. Fabula Togata: Comedia de tema latino. Los actores llevaban la toga, vestido nacional romano.

Los primeros autores teatrales que a continuación se citan, no se limitaron al género dramático:

  • a. Livio Andrónico: también escribió comedias paliatas, de las que sólo se conservan tres títulos, dos de ellos inseguros: Ludius o Lydius (el histrión o el lidio); Virgo o Vargus (la doncella o el vagabundo) y Gladiolus, sobre el tema del soldado fanfarrón.

  • b. Gneo Nevio: Es ante todo un autor de comedias; se conservan unos treinta títulos de piezas suyas: Ariolus (El adivino); Leo (El león); Acontizumenos (El herido por un dardo); Tarentilla (La doncella de Tarento); etc.

  • c. Quinto Ennio: Frente a su extensa producción trágica –unas treinta tragedias– sólo se han conservado los títulos de dos comedias suyas: Cupuncula (La taberna) y Pancratiastes (El luchador de pancracio).


2. La fabula palliata

2.1. Tito Maccio Plauto (254-184)

Existen pocas noticias sobre su vida. Nació hacia el 250 a.C. en Sarsina, pequeña villa de la Umbría recién incorporada al ager publicus romanus; llegó joven a Roma y eligió el teatro como medio de vida. Cuenta la tradición que se arruinó y tuvo que servir como esclavo en un molino, consiguiendo salir de esta situación gracias a su ingenio en la composición de comedias.

Sus obras tuvieron tal éxito entre las clases populares, que se representaron incluso después de su muerte y muchas comedias se arrogaron su paternidad, de forma que se le llegaron a atribuir 130. Plauto es el primer autor latino del que nos ha llegado un corpus extenso de obras, las 21 comedias que Varrón fija como inequívocamente suyas: Amphitruo, Asinaria, Bacchides, Captivi, Casina, Cistelaria, Curculio, Epidicus, Menaecmi, Mercator, Miles gloriosus, Mostellaria, Persa, Poenulus, Pseudolus, Rudens, Stichus, Trinummus, Truculentus y Vidularia (muy fragmentada).

Las comedias plautinas son palliatae, es decir, comedias de tema griego. Su teatro deja de ser una sátira política para convertirse en espectáculo de entretenimiento.

Plauto es fundamentalmente un caricaturista; ha transmitido tipos dramáticos universales que perduran en la comedia de Occidente: El soldado fanfarrón, la “celestina”, el joven galán, el vejo severo, el parásito, el gracioso, etc.


2.2. Cecilio Estacio

Lugar intermedio entre Plauto y Terencio ocupa el galo insubro Cecilio Estacio. Llegó a Roma como esclavo procedente de la Galia Cisalpina y fue manumitido, tomando el nombre de su dueño. Sólo quedan unos trescientos versos de las cuarenta comedias paliatas que compuso, la mitad de ellas recreando en latín a Menandro: Faenerator, Plocium, Fallacia, etc.


2.3. Publio Terencio Afer (190-159)

Terencio fue un esclavo, nacido en Cartago de un importante senador quien lo manumitió. Formó parte del helenizante círculo humanista y literario de los Escipiones.

Se han conservado 6 Las comedias de Terencio, que se estrenaron entre el 166 y 160 a.C.: dos Phormio y Hecyra, Andria, Heautontimoroumenos, Eunuchus y Adelphoi.

Terencio usa con frecuencia la contaminatio, que consiste en refundir dos piezas diferentes de la comedia nueva griega para recrear una sola comedia latina.

Terencio no caricaturiza como Plauto, sino que ahonda en la psicología de sus personajes,. En sus obras hay una intencionalidad moral, un humanismo, una preocupación por transmitir un mensaje, por lo que están llenas de aforismos de profundo contenido ético.


3. La fabula togata

No es posible reconstruir ninguna de las piezas de la comedia togata, pues sólo se han conservado unos 650 versos, 70 títulos y los nombres de tres autores: Titinio, Atta y Afranio de los que apenas se tiene alguna noticia.


4. Teatro italiano autóctono

  1. Atelana literaria: La vieja fabula atellana adquiere categoría de género literario en el siglo I a.C. Nos han llegado los nombres de dos actores, Pomponio y Novio, y unos cien títulos : Maccus copo (Maco tabernero); Maccus virgo (Macco doncel); Pappus praeteritus (Papo derrotado en las elecciones); Buccus adoptatus (Bucco adoptado); etc.

  1. Mimo: El creador del género fue el caballero romano Décimo Laberio. Los títulos de los mimos son muy parecidos a los de las atelanas y togatas: Piscator (El pescador); Salinator (El vendedor de Sal); Colax (El adulador); etc. Del mimo literario se han conservado una colección de sentencias, algunas de las cuales se usan todavía (“Da dos veces el que da rápido”).

  1. Pantomima: Aparece en época imperial. Consiste en una representación que suprime totalmente el diálogo, reduciéndose a imitaciones, gesticulaciones y danzas de carácter más o menos obsceno, por lo que algunos emperadores las prohibieron.


5. Influencia posterior

La influencia de los autores importantes, principalmente Plauto y Terencio, continuó a lo largo de toda la latinidad, si bien a lo largo de la Edad Media, Plauto, al contrario que Terencio, fue poco apreciado, al ser considerado difícil y tachado de inmoral. Con la llegada del Renacimiento Plauto vuelve a ser leído, estudiado, representado e imitado y su influjo se deja sentir con intensidad en la mayoría de las literaturas europeas (Ludovico Ariosto).

En España ya en la Celestina pueden apreciarse numerosas reminiscencias de Plauto, y aunque es discutible el alcance de las mismas. Otros autores españoles en los que se deja sentir su influencia son: Juan del Encina, Torres Navarro, Lope de Rueda, Lope de Vega, Calderón de la Barca, etc.

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