Hipócrates
fue un médico que vivió realmente en la Grecia del siglo V a. C.,
cuya gran fama hizo que muy pronto su biografía se convirtiera en un
relato semi-legendario. A lo largo de más de dos milenios, su figura,
idealizada, ha sido el modelo de la profesión médica, hasta tal
punto que ha llegado a tenérsele como el “padre de la medicina”.
Los
libros que integran la Colección
Hiposocrática,
lejos de estar redactados por un solo autor, proceden de distintas
escuelas e incluso rivales, de épocas diferentes, aunque en su
mayoría son de los siglos V y IV a. C.
La
imagen tópica de Hipócrates no lo relaciona con la cirugía. No
obstante, el
diagnóstico y el tratamiento quirúrgicos son uno de los aspectos
más brillantes de la
Colección Hipocrática,
como demuestran los magníficos tratados Sobre
las heridas de la cabeza,
Sobre
las fracturas
y Sobre
las lesiones de las articulaciones.
En el siglo III a. C., la medicina racional surgida en la Grecia
clásica se extendió, como el resto de la cultura allí nacida, a
los territorios del imperio de Alejandro Magno. Alejandría, ciudad
que había sido fundada por el propio Alejandro el año 322 a. C.
acabó convirtiéndose en el centro cultural, científico y médico
más importante del mundo antiguo, con su Museion,
institución que era una mezcla de universidad, centro de
investigación y residencia para los científicos, los cuales allí
tenían medios que hasta entonces nunca habían existido. Entre ellos
se encontraba una biblioteca con centenares de miles de obras e
instalaciones adecuadas para la disección de cadáveres humanos y el
estudio de plantas y animales.
En
este siglo, la anatomía experimentó en Alejandría un importante
progreso, gracias sobre todo a las investigaciones que Herófilo
de
Calcedón y
Erasístrato
de
Ceos
realizaron
en animales y cadáveres humanos. Estos
científicos crearon escuelas médicas con sus mismos nombres: la
escuela
herofilea
y la erasistratea.
En
el paso de los siglos III a. C. y II a. C., autores como Serapion
y Glaucias
fundaron la llamada
escuela empírica,
que pretendía que la medicina se basara exclusivamente en la
observación de los enfermos y la tradición de las observaciones
reunidas por los médicos anteriores. Esta escuela impulsó el
desarrollo de la cirugía y el estudio de la acción de los
medicamentos.
El
Juramento
es
el texto hipocrático más conocido, hasta el punto de que, más o
menos modificado, se ha utilizado y se continúa utilizando para que
los nuevos médicos se comprometan a respetar las normas de la ética
de su profesión. Sin embargo, se trata de un escrito tardío que
expresa los puntos de vista particulares de un grupo de médios del
siglo IV a. C. influidos por el pitagorismo.
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