Respecto a la elección del nombre del nuevo miembro, los ciudadanos
romanos libres disponían de tres nombres o tria
nomina que se basaban en los siguientes componentes:
•praenomen: consistía en el nombre
personal o nombre propio de cada uno. Solían repetirse, por ejemplo: Aulus, Caius, Lucius, Marcus, Servius,
Quintus, etc.
•nomen: consistía en el nombre de la gens y solía ser el nombre del fundador
de la familia. Todos los miembros de una gens
tenían el mismo nomen, por ejemplo,
el nomen Iulius es propio de la gens Iulia;
el nomen Aemilius, de la gens Aemilia, etc.
•cognomen: en un primer momento,
consistía en el apodo que se transmitía de padres a hijos; posteriormente,
distinguía las diferentes ramas de la familia, por ejemplo, Balbus, “el tartamudo”, Paulus, “el pequeño”, Albus, “el blanco”, Seneca, “el viejo”, etc.
Por su
parte, las niñas no tenían praenomen,
sino que solamente disponían del nomen
y cognomen. El cognomen solía ser un numeral para distinguir su posición en el
nacimiento: Prima, Secunda, Tertia, Maior, Minor, etc.
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