El votum era una petición solemne hacia una divinidad que, en caso de ser satisfecha, comportaba la realización de un determinado acto de culto. Consistía en una especie de contrato en el que el fiel se aseguraba que el dios iba a cumplir lo que le pedía, es decir, un ruego dirigido a los dioses con la promesa de realizar algo en su obsequio. Los elementos posibles de una inscripción votiva eran los siguientes:
- Nombre del dios (normalmente en nominativo) que podía ir acompañado por S(acrum).
- Identificación del dedicante (acompañado o no del cargo político o profesión).
- Verbo que expresa la idea de “dar” o “dedicar”: F(ecit); P(osuit); D(edit).
- Fórmula: V(otum) S(oluit) L(ibens) M(erito), “cumplió su voto de buen grado y en justicia”; F(aciendum) C(uravit), “se encargó de hacer”.
- Motivo de la ofrenda con expresiones: EX VISU, “por una visión”; EX VOTO, “por una promesa”; PRO VOTO, “en favor de una promesa”; EX S(enatus) C(onsulto), “por decisión del senado”; EX IUSSU, “por orden”.
- Mención del objeto dedicado: AEDEM, STATUAM, ARAM, etc.
- Indicación del costo o modo de financiación: S(ua) P(ecunia, “con su dinero”; D(e) S(uo), “de su dinero”; P(ecunia) P(ublica), “con dinero público”.
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